jueves, 6 de noviembre de 2008

Hoy era uno de esos días en los que el autobús olía especialmente mal. Tanto, que hasta Mª Ángeles se ha venido atrás porque en la parte de delante no había quien respirase.
Marga se ha caido corriendo detrás del autobús anterior. Lo ha perdido, pero a cambio, ha ganado un pantalón roto y dos heridas en la pierna. Buen cambio.

No hay comentarios: